Barack Obama firma la ambiciosa ley de la reforma financiera
El presidiente de Estados Unidos, Barack Obama ha firmado la ley de la
reforma financiera que busca proteger a los consumidores y controlar al
sistema bancario. Constituye un gran éxito político del presidente
estadounidense equiparable en su magnitud y trascendencia a la ley de la
reforma sanitaria.

El presidente estadounidense Barack Obama ha
conseguido otro gran éxito político. Es equiparable por su gran magnitud y
trascendencia a la reforma sanitaria. Se trata de la ley de la reforma
financiera. Obama ha aprendido muy bien la lección de que la terrible crisis
económica que se originó en Estados Unidos e infecto al sistema financiero
mundial tiene sus causas en la desregulación, el descontrol y la avaricia de los grandes
especuladores. Estos no pueden seguir campando a sus anchas porque no se les puede dar
la
oportunidad de volver a crear otra terrible crisis financiera y económica en el futuro.
La actual crisis ha tenido y tiene graves y terribles consecuencias para los
ciudadanos de todos los rincones del planeta y hay que poner medidas para que
evitar que aparezca otra en el futuro.
Barack Obama aboga por el control y por más
Estado. Es el extremo opuesto de ex presidentes estadounidenses como Ronald
Reegan. Este último, apoyó todo aquello que supusiera menos Estado y más
desregularización financiera. Reegan dijó frases como esta: "En 1960 me di cuenta de
que el verdadero enemigo no eran los Grandes Negocios, sino el Gran Gobierno".
Reagan impulsó importantes rebajas de
impuestos y apostó osadamente por la desregularización del sistema financiero y
ahora para la solemne firma de Barack Obama de la ley de la reforma financiera, no se ha podido elegir
otro lugar con más contraste con la filosofía del nuevo reglamento financiero: el imponente y
espectacular edificio Ronald Reagan de Washington.(Ronald Reagan Building)
Pero, ¿cuáles serán las misiones de los reguladores a través de
la ley?: las palabras del Obama lo explican perfectamente:
- Esta reforma representa la mayor protección de la historia
a los consumidores de productos financieros.
- Los reguladores sólo tendrán una misión: proteger a los
ciudadanos, no a los grandes bancos, no a los prestamistas, no a las firmas de
inversión. El pueblo americano nunca más tendrá que pagar la factura por los
errores de Wall Street
La ley de la reforma financiera rebaja de
forma muy importante las posibilidades de que los bancos puedan efectuar
inversiones arriesgadas, proporciona más instrumentos a las
autoridades para intervenir en una entidad financiera con el objetivo de evitar
su caída. Resulta imborrable el recuerdo de como aconteció la terrible quiebra del gigante de inversiones Lehman
Brothers. La nueva ley también obliga a controles más importantes respecto a créditos
hipotecarios. Además estrecha las posibilidades que las empresas tenían para
aplicar tasas en las tarjetas de crédito.
El objetivo fundamental de la ley, es la de
cortar la raíz las posibilidades que desde diversas instancias, puedan crearse
las condiciones que lleven a otra crisis económica y financiera. Si Reagan creía
en la desregularización, Obama cree en el Estado y en el control del sistema
para evitar los excesos y los abusos que produjeron la actual crisis.
Obama se ha llevado las críticas más feroces
por parte del sector empresarial y del partido republicano ahora en la
oposición, pues señalan que la creación de nuevas regulaciones llevan a la
incertidumbre y al aumento del desempleo, además de crear una situación adversa
y desfavorable para la inversión. Pero el Gobierno estadounidense señala que
quiere seguir trabajando estrechamente con las empresas, pero sin desentenderse
de las medidas correctoras necesarias.
La ley que ha firmado el presidente
norteamericano impondrá contundentes controles sobre Wall Street. Se trata de
salvaguardar y proteger a la gente cuando este tratando con los bancos y las
firmas de inversión. Obama argumentó que el sistema sólo funciona y los
mercados son libres cuando hay reglas claras de juego y normas que previenen los
abusos.
El presidente estadounidense está llevando a
cabo ambiciosos proyectos que son alabados por la izquierda, pues están
pensados en los ciudadanos, en sus dificultades y sobretodo en salir de la
actual gran crisis de forma fortalecida evitando además caer en otra en el
futuro. Todos los ambiciosos planes de Obama van tomando forma y se van
consolidando paulatinamente: la
reforma sanitaria protectora de los pacientes, la reforma financiera que
establece las medidas de control necesarias que impidan una nueva crisis; el
gran plan de estímulo económico de 800.000 millones de dólares, la intervención
y recuperación de las empresas de automóviles, el futuro proyecto de reforma
energética...
Sin duda alguna Barack Obama llego a la
presidencia de los Estados Unidos, llenando a los ciudadanos de optimismo,
esperanza y de muchas expectativas. El presidente norteamericano parece
dispuesto a no defraudar ni a uno de los que han creído y creen en él.
Volviendo a la reforma financiera y para
finalizar, Barack Obama señaló en su discurso: Este nuevo reglamento estará reforzado por la
búsqueda
permanente para asegurar los derechos de la gente y por encima de los beneficios
particulares de grandes compañías. Y este saneamiento de la interacción del
sistema financiero, no sólo es bueno para los ciudadanos, sino que también
beneficia a nuestra economía.
Euribor 22 de Julio de 2010
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